sábado

Historia de las chimeneas



En la Roma Antigua se celebraban en invierno las fiestas religiosas en honor a Saturno, el Cronos de los griegos. A mediados de diciembre había ceremonias religiosas, fiestas, juegos, las relaciones de autoridad se invertían (las mujeres sobre los hombres, los hijos a los padres). Al final de las fiestas, los niños recibían regalos de todo el mundo. Papá Noel no tenía por entonces un nombre ni un sexo definido.

Los niños italianos, por ejemplo, recibían sus regalos de una bruja buena llamada Befana. Según la leyenda, la bruja Befana, barría su casa cuando pasaron los Reyes Magos hacia el pesebre de Belén y la invitaron a ir con ellos. Al no acompañarlos, la Bruja sale cada año a repartir regalos en busca del Niño Dios, como acto de arrepentimiento.




En los bosques vascos quien venía con regalos era un gigante llamado Olentzero, y también carboneros, duendes, campesinos de barba blanca, botas altas y gorro de armiño eran los que regalaban cosas a los niños. No es extraño que el recuerdo de los milagros de San Nicolás entre los fieles cristianos sustituyera a las figuras paganas portadoras de regalos.

Ya en el siglo XVI los niños dejaban un zapato junto a la chimenea, que antiguamente, era el símbolo del vínculo entre los dioses y los humanos. Estos creían que los dioses se dirigían a ellos a través de la chimenea, y que también San Nicolás se servía de este conducto para recompensar a los niños con obsequios. Las canciones se cantaban para complacer a San Nicolás, al igual que, antiguamente, se trataba de agradar a los dioses a través de la chimenea.

La bruja Befana



En Italia todos los ninos esperan cada 5 de enero por la madrugada la llegada de la bruja Befana. Aqui los Reyes Magos no llegan, y en vez de esperar ver camellos, elefantes y caballos solo esperan ver escobas voladoras; pràctico y singular medio de transporte de èsta legendaria figura.

Pero vamos un poco a la historia o leyenda de donde nace toda èsta tradicion italiana….

Sin duda tiene que ver con un evento religioso vinculado al dìa de la Epifania en el Catolicismo, festejado el 6 de enero y que tiene que ver con la visita que los reyes magos hacen al nino Jesùs.

Los reyes magos que eran tres… parten de diferentes paises para llevar oro, incienso y mirra al nino Jesùs. Atravesaron muchos lugares teniendo como ùnica guìa una estrella, y por cada lugar por donde pasaban los habitantes de dichos sitios se unìan a ellos para conocerlos y acompanarlos en su peregrinaje.

Fue solamente una viejecita que primero querìa ir con ellos, y al ùltimo minuto cambiò de idea, negandose a seguirlos. Al dìa siguiente arrepentida trata de alcanzarlos , pero desgraciadamente iban ya demasiado lejos y es por èste motivo que la viejecita no logra ver al nino Jesùs.

Asi que la noche entre el cinco y el seis de enero, volando sobre una escoba con un costal en la espalda pasa por las casas llevando a los ninos los regalos y dones que no pudo dar al nino Jesùs….

Esos son los orìgenes històricos que despues fueron convirtèndose en folklor mezclado con creencias populares y tradiciones cristianas.




La vieja bruja es la clàsica con el sombrero negro, la escoba, la ropa vieja y roìda y los zapatos llenos de agujeros. Pasa por las chimeneas y deja en los calcetines que han dejado los ninos los regalitos que ella ofrece… que pueden ser dulces y juguetes o pedazos de carbòn para los que se han portado mal.

La tradiciòn dice de dejar el 5 de enero por la noche un platito con una mandarina o una naranja y un vasito de vino para que la bruja entre en “calor”. A la manana siguiente los ninos encontraran junto a los regalos la fruta consumida y unos restos de cenizas con la huella de los dedos sobre el platito donde se dejo la mandarina.

Hay incluso una rima que por estos dias se dice haciendo referencia a la Befana…

” La Befana vien di notte con le scarpe tutte rotte col cappello alla romana viva viva la Befana! “

Papa Noel, Santa Claus y San Nicolas de Bari


La historia de San Nicolás de Bari, Santa Claus y Papa Noel.


San Nicolás de Bari, más conocido como Papa Noel o Santa Claus, nació en el siglo IV en Pátara, ciudad de Licia o Lycia (país de los lobos) en el Asia Menor, actual Turquía. Cuentan que el mismo día en que nació se mantuvo 3 horas de pie por respeto a la santísima trinidad.

Sus padres fueron ricos comerciantes y piadosos. Se dice de nuestro santo que no mamaba los miércoles ni los viernes que eran días de ayuno para la iglesia oriental.

De niño decía a sus padres: "sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos ha dado tanto".

Su nombre corresponde con el de su tío que se ocupó de su educación y fue obispo de Myra. De joven siempre dudó en optar por la vocación mercantil de su padre y navegar por las rutas del Adriático o de lo contrario seguir el consejo de su madre y dedicarse a la vida sacerdotal como lo hizo su tío.





La providencia le indicó el camino a tomar. La peste de aquella época desoló la región y siendo muy joven perdió a sus padres que atendían a los enfermos, lo que le hizo crecer en caridad y devoción. Conmovido no sólo por el desastre familiar sino también por el de la población en general y sobre todo por los más débiles y los niños, Nicolás comenzó a repartir toda la herencia de la forma más solidaria y altruista, hasta que fue sorprendido.

Fue cuando Nicolás tuvo conocimiento de un viejo y enfermo caballero que no pudiendo casar a sus hijas por falta de dote las iba a prostituir. Nicolás que repartía la herencia de sus padres con preferencia a los más pobres, una noche dejó una bolsa con monedas de oro para poder casar a una hija.

En los días siguientes dejó otra bolsa de oro para poder casar a la segunda y finalmente cuando fue a depositar la tercera y última bolsa fue sorprendido por el padre de las pequeñas, que a pesar de las insistencias del joven Nicolás divulgó su caridad por todo Pátara.

Tras la muerte de Nicolás obispo de Mira, el cabildo no poniéndose de acuerdo sobre el sucesor, deciden que sea la providencia la que elija, y deciden que sea el primer sacerdote que entre en el templo. Cual fue la sorpresa de nuestro Nicolás al verse nombrado obispo nada más entrar por la puerta del templo.


AMOR A LA JUSTICIA Y MILAGROS

Su celo por la justicia es legendario. Cuando el gobernador Eustacio había sido sobornado para condenar a tres inocentes, Nicolás se presentó en el momento de la ejecución, detuvo al verdugo y puso en libertad a los prisioneros. Reprendió entonces a Eustacio, hasta que éste reconoció su crimen y se arrepintió. En esa ocasión habían presentes tres oficiales que mas tarde, al verse ellos mismos en peligro de muerte le rezaron a San Nicolás. Esa misma noche el santo se apareció en sueños a Constantino y le ordenó que pusiese en libertad a los tres inocentes. Constantino interrogó a los tres y al darse cuenta por ellos de que habían invocado a San Nicolás, los envió libres al santo obispo con una carta en la que le rogaba que orase por la paz del mundo. Durante mucho tiempo ese fue el milagro mas famoso de San Nicolás, y prácticamente lo único que se sabía de él en la época de San Metodio quién murió en el 847.

Durante una hambruna, el santo pidió que se organizara una flota para llevar grano a un pueblo que sufría hambre. La flota sobrevivió una terrible tormenta gracias a la bendición del obispo. Se desencadenó una terrible tempestad y los marineros comenzaron a implorar: "Oh Dios, por las oraciones de nuestro buen Obispo Nicolás, sálvanos". Y en ese momento vieron aparecer sobre el barco a San Nicolás, el cual bendijo al mar, que se calmó, y en seguida desapareció.

Hay otra historia a la par. Justiciero es el relato de la resurrección de los tres niños muertos por un desalmado carnicero y después desangrados, troceados y metidos en salmuera. San Nicolás les hace una visita y es agasajado; el carnicero le ofrece jamón y otras carnes de cerdo hasta decir basta, pero nuestro santo las rechaza todas. Era costumbre pagana darse grandes atracones de puerco, hacer grandes matanzas allá por el solsticio de invierno, matar, conservar y comer casi al instante de muerto el animal.
Por qué? --le dice--.

-- Del pequeño salado yo quiero comer, que hace siete años que se encuentra en salazón.
Y al instante los tres niños resucitan: recompuestas sus unidades dispersas (resurrección de la carne) saltan de lo incorruptible a la nueva vida, al segundo nacimiento. He aquí el orígen de expresión tan castiza como "este pequeño, qué salado es", "qué niño tan salado"...

En otra ocasión, San Nicolás convenció a unos mercaderes para que entregasen todos los alimentos que tuviesen en su barca. Al llegar a su destino, estos encontraron todos los alimentos en su lugar original.

El emperador Licino decretó una persecución contra los cristianos y Nicolás fue encarcelado y azotado, pero siguió aprovechando toda ocasión que se le presentaba, para enseñar la religión a cuantos trataban con él. Más tarde llegó el emperador Constantino y lo liberó a él junto con todos los demás prisioneros cristianos.

El arbol de navidad



Los antiguos egipcios ya celebraban el fin de año con una ceremonia en que llevaban una penca de palma que tenía doce hojas, cada una de ellas representando un mes del año. Al fin de la ceremonia, encendían la punta de cada hoja y las apilaban formando una hoguera en honor de los dioses. Se cree que el origen del árbol de Navidad actual podría estar en aquella costumbre.




En la primera mitad del siglo VIII, en Alemania, se cuenta que ocurrió algo que le dio el empuje definitivo al árbol navideño. Mientras San Bonifacio intentaba convencer a unos druidas alemanes de que el roble no era ningún símbolo sagrado (puesto que la religión católica no lo entiende así, al contrario que la druídica), uno de los misioneros que le acompañaban derribó uno de ellos, queriendo demostrar que no era más importante que otros árboles, y que como todos, caía al ser golpeado. Este árbol al caer fue derribando otros cercanos, en un efecto cadena del que sólo se salvó un pequeño abeto. Se interpretó esto como un pequeño milagro, y los años siguientes los cristianos plantaron abetos en Navidad como forma de celebrar el suceso del año anterior. Siglos más tarde, allá por el XVI, los alemanes ya decoraban los abetos como forma de celebración, aunque esta costumbre no arraigaría en España hasta mediado el siglo XX. Sin embargo, a pesar de ser éste el origen cristiano del árbol de Navidad, no podemos olvidar que entronca con la tradición ancestral del culto a la naturaleza y sus espíritus, encarnados también en los árboles. En las tierras de Alemania, sus habitantes acostumbraban a adornar los árboles cuando éstos se quedaban desnudos en invierno, como una manera de atraer a los buenos espíritus. Estos primeros adornos muchas veces representaban frutas como manzanas, y más tarde serían los sopladores de vidrio de la ciudad de Bohemia quienes harían bolas de cristal con que adornar los árboles.

Las brujas



Son muchas las leyendas y las historias que se cuentan sobre las brujas... verrugas horribles, escobas voladoras, gatos negros que las rondan... hasta oscuros pactos con el Diablo!!

Se las asocia muy a menudo con maldad y con oscuridad, tal vez porque se las sabe amigas de la luna y de la noche, y lo maligno siempre se ha contrapuesto a la luz, a lo luminoso. Quizá solo fueron mujeres que no adoraron a más dios que la noche o la madre Tierra (quién mejor que ellas conocía las propiedades ocultas de las plantas, regalo de la naturaleza a quien supiera entenderlo?). Y quizás ese paganismo tuvo un precio demasiado alto para muchas...

En las sociedades primitivas, la agricultura y la recolección era terreno de las mujeres. Mientras los hombres salían a cazar, las mujeres aprendieron, primero, a elegir, de entre los que la naturaleza les ofrecía, los alimentos aptos de los que no lo eran. Más tarde, aprenderían que eran capaces de "dominar" este proceso de algún modo, y hacían crecer alimentos por sí mismas. Esto requería una mayor observación de la tierra, de los fenómenos naturales, del clima, las estaciones... un mayor contacto con su entorno (y esto lo seguimos observando en las mujeres a las que luego se llamó brujas).



También, en muchas sociedades antiguas, ha habido cierto temor a la mujer, sobre todo por la incomprensión de algunas de sus capacidades. La mujer engendra vida (por supuesto, tarea imposible sin un hombre) y este mecanismo por el que un bebé nacía del cuerpo de la mujer resultó incomprensible mucho tiempo... y ya se sabe que lo desconocido suele ser amigo del miedo.

Las supuestas brujas fueron perseguidas durante largo tiempo, muchas veces por miedo, otras siendo utilizadas como cabezas de turco, y en algunos momentos de crisis acusar al vecino de brujería llegó a ser una forma rápida y eficaz de librarse de él.

Ya Carlomagno (siglo VIII) ordenó la muerte para quienes provocaban tempestades que estropeaban las cosechas, hacían estéril al ganado o causaban enfermedades a otras personas. El cómo se probaban estas acusaciones no parece muy "científico".



Documentos religiosos anteriores lo que condenaban era creer en brujería, y encomendaban a los sacerdotes la misión de velar por que sus feligreses no cayeran en las ilusiones de Satán, que era quien les hacía ver esos fenómenos inexplicables (como creerse capaces de volar a lomos de bestias salvajes o ver tal cosa). Esto se recoge en el Canon de Episcopi, que parece ser del Concilio de Ancyra, siglo IV. Sin embargo, siglos más tarde, los inquisidores optan por obviar el contenido del Canon, aduciendo que había surgido una nueva secta de verdaderos adoradores de Satán a la que había que combatir. Describían los encuentros nocturnos en los que se aparecía el Diablo en forma de cabra y se llevaban a cabo rituales demoníacos. Llamaban a perseguir a las brujas por herejes y para darles el oportuno castigo. Estábamos a mediados del siglo XV.

Miedo real o ficticio? Manipulado o espontáneo? Lo que sabemos es que Europa era asolada por frecuentes epidemias de peste, lo que la situaba en una gran crisis colectiva... la gente asustada suele necesitar un culpable, y suele ser también fácil de manipular...

En 1484 el Papa Inocencio VIII promulga una bula, la Summis desiderantes, en una especie de declaración de guerra abierta contra las brujas, que instigadas por el Maligno, Enemigo de la Humanidad, asesinaban a niños en el vientre de la madre y se daban a los excesos... Probablemente la mención a las muertes de niños se refiera a que, debido a los conocimientos que solían tener una parte de las mujeres sobre hierbas y al mejor conocimiento del cuerpo femenino, ellas eran las que practicaban los abortos cuando se daban. Y en cuanto a los excesos... bien, para la mentalidad de la época, el que un grupo de mujeres se reuniera por las noches para charlar, bailar bajo la luna sin pudor (se cuenta que muchas veces bailaban desnudas) y en fin, divertirse en una especie de comunidad femenina, no debía ser fácil de entender. Y lo que no entendemos o no compartimos lo situamos muy rápidamente en la frontera de excesivo, y entrando en temas religiosos, se tacha de inmoral o pecaminoso. Tal vez mantenían además contactos sexuales entre ellas, tal vez las alusiones al macho cabrío que aparecía sean referencias a varones que las acompañaban a veces...

A partir de ese momento, se designa a los dominicos Kramer y Sprenger como inquisidores encargados de perseguir estas "depravaciones". Estos serían los autores del Maellus maleficarum o Martillo de las maléficas (1486). Se abría la veda para la persecución con todas sus consecuencias, pudiendo recurrir sin problemas a las torturas con tal de lograr confesiones... Aumenta espectacularmente el número de brujas... y es que ante las brutales torturas, quien más quien menos confesaba lo que le pidieran.



No era la primera vez que los teóricos pactos con Satán daban pie a persecuciones. Ya en 1232, el Papa Gregorio IX incluyó este aspecto en sus bulas, acusando a los habitantes de Stedingerland, en Oldemburgo, de pactos con el Maligno que conllevaban toda serie de rituales sexuales con zoofilia incluida, relaciones incestuosas y homosexuales, a las que no dudaba en equiparar y condenar. El desencadenante en este caso fue la negativa de estas gentes a pagar el diezmo al obispo de Bremen... aunque relacionar esto con pactos satánicos parece exagerado...



Los juicios que se llevaban a cabo por brujería distaban mucho de ser ejemplo de justicia. Para la acusación bastaba la sospecha, no eran necesarias pruebas, no había opción a defensa y las confesiones o delaciones hechas bajo tortura eran usuales y totalmente válidas. Incluso si el sospechoso no confesaba después de ser torturado, esto se interpretaba a veces como un signo más de lo fuerte que era la intervención del Diablo.

Sin embargo, solía darse el caso de que una vez apresada una bruja, aparecían muchas más en la zona... la explicación oficial era que si el Diablo andaba cerca, poseería a cuantas más mejor... pero las acusaciones falsas, una suerte de psicosis colectiva o puede que incluso cierta rebeldía ante la injusticia tal vez fueran causas más reales.

Algunas voces advirtieron de la poca fiabilidad de los procesos inquisitoriales desde dentro. Así, Alonso Salazar y Frías, inquisidor que había tomado parte en el proceso de Logroño de 1610, estableció al hacer la revisión del proceso que la mayoría de las acusaciones eran falsas, y que no se había actuado correctamente. Incluso concluyó que todo había sido un exceso de imaginación por parte de unos y de otros, en parte motivada por los sermones de la Iglesia. El jesuita Friedrich von Spee se pronunció en un sentido parecido, cuando sin negar la existencia de brujas o de intervenciones satánicas, habló de la injusticia que había comprobado en los procesos inquisitoriales. Y otro punto de vista más fue el que aportó el humanista Pedro de Valencia, que hablaba de los aquelarres o reuniones de brujas como de fiestas de gente en busca del placer, todo lo más, bacanales, y que explicaba las supuestas visiones mágicas como ilusiones, efecto de drogas... negando toda intervención del Diablo en ellas.

¿Cuáles eran los crímenes que supuestamente habían cometido estas personas? En la obra "Demonomanía de los brujos" se hace un listado de los mismos entre los que se incluyen renegar de Dios, maldecirlo, rendir homenaje al Demonio, dedicarle sacrificios, ofrecerle hijos antes de que nazcan, matar niños para hacer pócimas con ellos, comer carne humana, profanar cadáveres, beber sangre, envenenamientos, maleficios, provocar la esterilidad del ganado o de los pastos, practicar el incesto y tener prácticas sexuales "aberrantes", y el trato carnal con el Diablo. En algunos casos eran acusados además del crimen de traición al Estado, puesto que supuestamente tenían al Demonio como máxima autoridad, en vez de a su gobierno.

En la práctica, era tan difícil probar la inocencia de uno que miles de mujeres fueron torturadas, quemadas en hogueras, ahorcadas... muy probablemente por miedo, por rencillas personales con algún vecino, por la psicosis colectiva, por ser "raras", o por tener una mente demasiado abierta para la época que vivían, que las hizo sentirse y mostrarse más libres de lo que sus contemporáneos estaban preparados para aceptar.

Popularmente a las brujas se las asocia con ciertas imágenes. El típico sombrero negro, edad avanzada, verrugas, gato negro cerca, escoba en la mano, caldero grande al fuego...
Aquí hay unas cuantas imágenes de brujas tradicionales...

A la izquierda, imagen de una bruja preparando una pócima en su caldero. A la derecha, otra bruja con la típica escoba voladora (se cuenta que las brujas untaban las escobas con ungüentos con sustancias alucinógenas, y al frotarse con ellas esto era lo que las hacía "volar"; y así hay versiones que asocian la escoba con la masturbación)

Sin embargo, otras historias tradicionales de brujas hablan de mujeres increíblemente hermosas, con miradas cautivadoras, pero que, o bien en cualquier momento perdían esa belleza porque tenían capacidad de transformarse, o usaban ese don para aprovecharse de las personas y tenerlas bajo su dominio.

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