
EL CUERVO Y LA ZORRA
Un cuervo que había robado un trozo de carne, se posó en un árbol. Y una zorra, que lo vio, quiso adueñarse de la carne, se detuvo y empezó a exaltar sus proporciones y belleza, le dijo además que le sobraban méritos para ser el rey de las aves y, sin duda, podría serlo si tuviera voz. Pero al querer demostrar a la zorra que tenía voz, dejó caer la carne y se puso a dar grandes graznidos. Aquélla se lanzó y después que arrebató la carne, dijo: «Cuervo, si también tuvieras juicio, nada te faltaría para ser el rey de las aves.»
La fábula vale para el insensato.
BABRIO, Fábulas de Esopo. Vida de Esopo.
Fábulas de Babrio (credos, Madrid, 1978, p. 344)
No hay comentarios:
Publicar un comentario