Para Dios, nosotros estamos cerca, pero para nosotros Dios está lejos hasta que comprendemos que está dentro nuestro, pero para llegar a eso hay que subir muchas montañas y correr muchos velos de luz y de sombra, entonces, cuando nos sentimos perdidos, encontramos a la verdad, al camino para llegar a Dios, pero no importa el tiempo , que solo existe en cada cosa en particular, pero no en lo general, en lo universal, en lo esencial, porque ahí señorea la eternidad, por eso la tarea es romper la prisión del tiempo para entrar a esa eternidad, donde armonizamos lo visible con lo invisible.
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Si lo que vas a decir, no es mas bello
que el silencio,
entonces no digas nada
Que Dios te bendiga!