lunes

El Hechicero



El Hechicero se sentó en su casa y esperó.
Sabía que alguien especial vendría ese día.
Sus sueños le habían dicho que esa persona sería de gran ayuda para su Pueblo, aunque el hombre se había criado en una cultura diferente.
 Este Hombre Sagrado no se asombró cuando uno de los pobladores, que vivía cerca, acudió montado a caballo.
El Hechicero lo recordaba; le caía bien.
Unas lunas atrás el hombre había defendido a un miembro de la Tribu de unas acusaciones injustas.

Después de fumarse una Pipa, empezaron a hablar: El joven quedó desconcertado cuando el Hechicero empezó a reírse, rodando por el suelo.
El viejo se reía tanto que incluso lloró.
Cuando finalmente el Sabio pudo hablar de nuevo, contestó: Ya veo ahora porqué pensaís que vuestra raza está a veces curiosamente atrasada.
En nuestras Enseñanzas decimos: Todos son llamados y escogidos, ¡pero pocos escuchan o encuentran el valor para ponerse a hacer algo!.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si lo que vas a decir, no es mas bello
que el silencio,
entonces no digas nada
Que Dios te bendiga!