Cuando has logrado la paz interior, sientes:
Una capacidad inconfundible de disfrutar cada momento.
Pérdida de interés en juzgar a otros y a ti mismo.
Pérdida de interés en interpretar las acciones de los demás.
Pérdida de interés en los conflictos.
Pérdida de interés en preocuparse.
Frecuentes desbordantes momentos de valoración.
Sentimientos dichosos de conexión con los otros y con la naturaleza.
Frecuentes ataques de sonrisas a través de los ojos del corazón.
Tendencia a dejar que las cosas sucedan en lugar de hacer que sucedan.
Tendencia a pensar y a obrar espontáneamente en lugar desde de el miedo a experiencias pasadas.
Receptividad al amor de los demás, así como la urgencia incontrolable de compartirlo.
Y sobre todo saber perdonar, saber amar y ser amado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si lo que vas a decir, no es mas bello
que el silencio,
entonces no digas nada
Que Dios te bendiga!