Si quieres ser infeliz, conviértete en la amante de
un hombre casado.
Si quieres verlo infeliz a él, exígele que abandone
a su familia.
Ser la amante de un donjuán, un solterón
empedernido o un casado, es como una compra a
crédito: te dan todas las facilidades y con un
mínimo anticipo es tuyo, mejor dicho, puedes
usarlo todo lo que quieras, pero no es tuyo hasta
que termines de pagarlo. Cuando te das cuenta, ya
no está a tu lado y aún sigues pagando altos
intereses.
Si consigues levantar el último documento, está
tan gastado que sólo resta tirarlo.
Se paga muy caro y se goza muy poco.
"El libro del no amor"
Dr. Hugo Finkelstein
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si lo que vas a decir, no es mas bello
que el silencio,
entonces no digas nada
Que Dios te bendiga!